EXPERIENCIAS
La culminación del periodo semestral está por llegar. A esta altura, yo como estudiante de la Universidad Arturo Michelena y alumna de la docente Andrea Barreto en la materia de Introducción a las Ciencias Sociales; tengo una sensación sobre mi lugar dentro del mundo muy distinta a la que tenía al principio.
Sin
duda alguna, fue una de las materias más difíciles que he enfrentado desde este
lado de la cancha, no por las maneras sino por la complejidad de los temas que
he tenido que recorrer en este camino necesario para mi carrera y para llegar
hacia mi tercer semestre con un sentido común mucho más nutrido, lo cual
considero que es una de las cosas esenciales para cualquier ciudadano.
He de
admitir que pudo haber sido más complicado, pero el tutor cumplió su función,
nos facilitó las herramientas para comprender los orígenes de conceptos que
desconocíamos sobre todo lo que nos rodea. El trabajo comenzó con una muestra
de lo que la sociología es en realidad y qué lugar ocupa entre las otras
ciencias.
A partir
de esa primera clase, noté el punto de inflexión, es decir, fue verdaderamente
fácil comprender la relación de la materia con la carrera de Comunicación
Social y desde ahí nunca sentí algún tipo de desorientación de lo que necesito
conocer para situarme dentro del gremio. Para informar a un público se debe
conocer al mismo.
José
Luis Orihuela, profesor de la Universidad de Navarra, declaraba el pasado 8 de
septiembre, en las XII Jornadas Internacionales de Comunicación Social; que
para ser un comunicador se debe conocer a la sociedad a la que quieres
dirigirte, a partir de allí puedes trazar los objetivos e ir forjando tu firma
como periodista, esa es la ruta correcta. Allí radica la importancia de las
ciencias sociales.
Luego
de conocer las profundidades de la sociología y su historia junto a importantes
figuras, fue que tuve que afrontar lo difícil. Se abrieron las puertas a ya no
solo conocer las masas sino también a conocer al individuo, a saber, sobre la
naturaleza del hombre y del buen humano porque hay formas correctas e
incorrectas de desenvolverse y eso ha quedado en evidencia.
La
ética y la moral fueron piezas importantes y permanentes durante todo el
periodo educativo, pues las mismas son las bases del verdadero ser, ese humano
que hace posible al colectivo. Estos dos puntos son las columnas de una
sociedad hecha y derecha. Si cada individuo cumple su función, el compacto
llega instantáneamente.
El
componente social llegara solo porque la ética traza los patrones de
comportamiento que hacen posible la existencia del mismo, por eso es una de las
columnas, por su importancia dentro de las masas. Ambos son conceptos
temporizadores de los estados actuales, debido a que son avalados por leyes que
garantizan su cumplimiento según cada país.
No
obstante, aunque el proceso de comprensión hacia este tema fue dificultoso, no
fue el reto mayor, pues a través de otras anclas de estos apoyos, tales como el
amor, la verdad, y la responsabilidad aunada a lo anterior. Se entiende ya que
el hombre tiene la necesidad de sociabilizar y las consecuencias de eso se ven
a través de esas anclas. Entonces llegaron dos puntos cumbres en la materia, es
decir, lo complicado.
Tuve
que estudiar las consecuencias de las actividades sociales, y para eso hubo que
poner la lupa en El Testamento del Engaño de Orson Welles y falle rotundamente
en esa práctica, pues nunca pude expresar las consecuencias que eran evidentes
en ese ejemplo, que además se debe a un acontecimiento histórico. Aunque no
cumplí igualmente entendí el objetivo.
Las
masas y los medios de comunicación son herramientas de cuidado porque tienen un
doble filo, hay una línea muy delgada entre la cruda realidad y la alarmante
desinformación. La ultima puede significar una cadena de calamidades sin fin que
puede recabar en un colapso social que se pasea entre la desesperación y el
pánico.
Este
último escenario lo pude observar de cerca en la siguiente práctica, pues la
pandemia actual por coronavirus ha sido una gran demostración de que tan lejos
hace llegar a las personas una noticia. Esa práctica me hizo cuestionar el
hecho de que es lo peor para un ciudadano ante un tema tan delicado; saber
información ilícita o directamente no saber nada.
En
Venezuela ambas son pecados, según los estudios realizados, es decir, ninguna
de las dos es recomendable pero quizá la desinformación es más grave que las fake news, pues sin saber nada
desconoces hasta la más mínima información y en cuanto al virus, especialmente,
no tomas ninguna precaución porque no sabes que existe directamente mientras
que los datos falsos al menos te mantienen alerta.
Entonces,
para un individuo la demanda de contenido sobre acontecimientos inmediatos es
incesante, pero se debe tener mucha precaución con consumir cualquier fuente de
datos solo por necesidad de tenencia, pero la peor forma de evitar esas falsas
alarmas es abstenerse a informarse, es decir, es un dilema muy grande que me
tomo mucho tiempo considerar.
Luego
ocurrió algo inesperado, pues ahora debí estudiar el verdadero concepto de bien
partiendo de la tan famosa ética, y es que el bien va de la mano con el placer,
pero relacionarlo solo con eso es un pecado, pues no todo lo que causa
satisfacción está bien, es por ello que se parte de la ética y su definición,
pus el desenvolvimiento ético es el verdadero bien.
Con
bien me refiero al verdadero, al común, no solo un beneficio personal, que no
deja de serlo, pero este debe ser algo más que solo personal pues formamos
parte del medio. Es por ello que existen otros dos conceptos muy complicados
que me toco tratar; el relativismo y la subjetividad.
Fue un
camino riesgoso pues son dos fuertes que se suelen confundir, e incluso pensé que
eran lo mismo pero lo cierto es que son distintos. La subjetividad es la vista
desde cualquier punto sin tomar en cuenta la realidad y el relativismo es esa distinción
entre los pensamientos de cada quien sin olvidar lo correcto, es decir pensar propiamente
partiendo de la lógica y la conciencia.
Habiendo
comprendido el relativismo pude expresarlo con ejemplos; comparé lo que se
considera bien en los venezolanos con lo que se considera correcto en los israelíes,
partiendo de su cultura y sus costumbres encontré que en Israel el matrimonio
civil es ilegal y rechazado en cada intento de legalización, pero en Venezuela
el matrimonio civil es concurrido y practicado de forma legal.
En
Israel está bien visto que las festividades se empiecen a celebrar la tarde del
día anterior y se culminen la tarde del día correspondiente mientras que los
venezolanos empiezan a celebrar el día señalado y no existe una extensión de lo
mismo, incluso es considerado hasta una falta de respeto a la festividad y a la
tranquilidad y descanso de las demás personas. Ese es el relativismo del bien.
Lo expresé
en ejemplos simples y también pude dejarlo ver en algo tan complicado como lo
es el racismo y la discriminación en todas sus facetas. Solía creer que mi
forma de actuar siempre ha estado bien, que nunca he sido autora de una denigración,
pero luego de conocer a fondo todas las maneras en las que se puede cometer tal
acto, mi perspectiva cambio.
Estas últimas
experiencias son las que sin duda me demuestran que no soy la misma persona que
al principio. Al comienzo muchas de las formas de la materia me aburrían o no
me parecían pues no conseguía entenderlas en su mayoría y es demasiada teoría, pero
mientras más avanzaba, más me enganchaba.
Hay
tantas cosas que pueden definirme pero que desconocía, tengo tanta importancia
sobre la tierra como la persona con más dinero en la misma y lo más importante,
aprendí que es tan fácil ser unja mala persona sin notarlo que ahora me
cuestiono cada paso que doy, cada acción consecuente de mi existencia que antes
me resultaba inimaginable. La materia efectivamente cumplió su cometido y me renovó
de la mano de la docente y ante eso, estoy eternamente agradecida.


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